JUVENTUDES

El Judo como forma de vida

El judo es un deporte que se originó en Japón, significa camino a la suavidad. Durante el aprendizaje de esta disciplina hay una serie de colores de cinturones que van cambiando de blanco al negro a medida que vas avanzando en el conocimiento de los diferentes grupos de técnicas, los fundamentos teóricos y el uso eficiente de la energía. En judo, antes de aprender hacer cualquier técnica, lo primero que se enseña es a caer. Aprendemos a preparar nuestro cuerpo para que cuando nos arrojen no nos lastimemos, y podamos levantarnos para seguir luchando, seguir intentando y seguir aprendiendo. 

Comencé a practicar judo a los 7 años incentivada por mi papa, el me enseño mis primeras técnicas antes de ir al tatami (colchoneta de judo) por primera vez, decía que el judo me ayudaría a tener confianza, enfrentar mis medios y fortalecer mi carácter, y vaya que tuvo razón.

A lo largo de mi vida tuve que pasar por muchas cosas para llegar al lugar donde estoy hoy. Pase por muchos tipos de tatami: de aserrín, encastrables de goma eva, y todo tipo de materiales improvisados en mis comienzos, hasta Tatamis Olímpicos en países lejanos de América, Europa, África y Japón. Todo en busca de lograr un sueño, un sueño del que me hablo mi papa cuando era chiquita: entrenar en el Cenard, ser parte de la selección Nacional, luchar con Extranjeras y subir a lo más alto del podio. Todos le decían que estaba loco, que eso era imposible, pero yo siempre tuve esas ideas en mí, y no iba parar hasta conseguir mis objetivos. 

Nada fue fácil en esta aventura, al principio sentí una gran desventaja en comparación con otras chicas integrantes del equipo nacional. Yo no sabía desplazarme, era sumamente tosca, me faltaba muchísima base tanto técnica, táctica y físicamente, y mi repertorio técnico era sumamente limitado, pero si hay algo que siempre tuve y tengo, es que a pesar de todos mis defectos voy siempre para adelante, y doy lo mejor de mí. Entonces entrene más turnos que mis compañeras, le pedí consejos y enseñanzas a mis compañeras más grandes, escuche atentamente las correcciones de los entrenadores, y así, poco a poco, fui mejorando.  

Los logros deportivos no llegaron de un día para otro, sino todo lo contrario. Fui progresando paso a paso, escalón por escalón. Así fui planteándome metas y objetivos: primero llegar a la selección Nacional, después ser número 1 de la categoría (que en ese momento era junior), clasificar a eventos internacionales como sudamericanos y panamericanos junior y cadetes, (donde logre ser campeona panamericana junior en 2015 y bronce sudamericano junior en 2016).  El siguiente objetivo fue luchar en Senior, avanzar rondas, ir lucha por lucha. Fui madurando poco a poco, y  pase de ganar una o dos rondas a luchar por bronces y finales en torneos Open de la categoría Senior, después fui por el siguiente nivel, que es el Campeonato panamericano: el primer año que participe perdí en la primer lucha, al siguiente fui 5ta, y al siguiente medalla de plata luchando con Paula Pareto la final, un sueño hecho realidad.   

Y con esto quiero decir que los sueños, por más lejanos e imposibles que parezcan, se hacen realidad. Pero no alcanza solo con pensarlo. Primero, hay que preguntarse si ese sueño es lo que realmente deseas, y si están dispuestxs hacer todas las elecciones que sean necesarias para lograrlo. En caso de que si lo sea, lo siguiente es  hacer un plan, un mapa con objetivos paso a paso para lograr eso que tanto quieren, y luego van avanzando paso a paso en el camino hacia tu sueño. 

No va ser fácil, pero puedo asegurar que si realmente ese sueño es algo que desean con todo sus corazones no habrá obstáculo suficientemente grande para detenerlos, van a encontrar la forma de resolverlo y seguir adelante. Muchas veces tendrán que tomar decisiones difíciles. En mi caso me di cuenta de que si me quedaba en San Luis mi crecimiento como Judoca se vería estancado, y lo mejor para mí era entrenar en Buenos Aires, entonces decidí mudarme, siendo consciente de que solo podría ver a mi familia y a mi querido San Luis con sus sierras y sus ríos 3 o 4 veces al año con suerte. Muchos me dicen que es un “sacrificio” muy grande, pero tengo que decirles que no es un sacrificio, es una Elección.  

Keisy Perafan

El camino es largo, pero con perseverancia, resiliencia, la firme convicción de que aquello que quieren se puede lograr y dando lo mejor de ustedes mismxs van a lograr todo lo que se propongan. Mi gran sueño es ir a Juego Olímpico,  y trabajo día a día para estar cada vez más cerca. Tuve muchos momentos difíciles en los que pensé en rendirme, pero en todos me levante y seguí adelante. Logre muchas cosas hasta ahora, pero es solo el comienzo, y no voy a parar hasta cumplir mi sueño. 

 Y cuando estén cansados, se equivoquen o fallen, levántense y sigan intentando. “No  juzgues a una persona por el número de veces que se cae, sino por el número de veces que se levanta” – Jigoro Kano, Creador del Judo.  

Les Deseo ánimos y Éxitos en todo lo que se propongan. 

Keisy. 

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