¿LAS ADICCIONES AFECTAN EL CEREBRO?

Autora: Dra. Lucia Fuentes. Facultad de Química Bioquímica y FarmaciaUniversidad Nacional de San Luis

 

En el cerebro se encuentra alojado el sistema nervioso central, el cual posee una importante
arquitectura neural con diversos niveles de complejidad, que definen su amplia
funcionalidad que de estas múltiples conexiones emerge. El análisis de su conectividad a
través de sus diversas redes neuronales, establecen la concepción de que este órgano genera
una información integrada.
Este se encuentra conformado por núcleos de neuronas cuyas funciones son múltiples y
relevantes en la vida de los individuos, tales como, comportamiento, habla, coordinación
motora, motricidad, funciones de equilibrio, sentimientos, pensamientos, memoria y
aprendizaje, entre otros.
La célula básica más importante del cerebro son las neuronas, estas se caracterizan por
tener un soma o cuerpo de donde emergen ramificaciones pequeñas que se denominan
dendritas y una ramificación más larga denominada axón que termina en una compleja
arborización. Todas estas ramificaciones le permitirán contactarse con otras neuronas
conformando complejos circuitos o redes neuronales, que permitirán la transmisión de la
información entre ellas. Esto se produce por medio de la síntesis, almacenamiento y
liberación de neurotransmisores, muy específicos en cada soma neuronal, según la
maquinaria biosintética que posean. Los neurotransmisores pueden ser: noradrenalina,
adrenalina, dopamina, acetilcolina, serotonina, acido gamma amino butírico, glutamato,
encefalinas, endorfinas etc.
Esta transmisión de la información la realizan en forma muy ordenada y secuencialmente,
en un fino y exquisito equilibrio. Existen circuitos neuronales específicos que participan en
las funciones de placer, excitación, depresión, y que se ven estimulados o alterados por el
consumo abusivo de sustancias psicoactivas, cuando estas son administradas por diferentes
vías: intravenosa, oral, inhalada, fumada, etc, atraviesan rápidamente las membranas y
llegan a la circulación, y de allí al cerebro, produciendo una profunda alteración en el
exquisito balance de la neurotransmisión. Generando esta alteración los típicos síntomas
del cuadro adictivo como la necesidad compulsiva de consumir una droga para
desempeñarse normalmente, a pesar de sus efectos negativos y peligrosos, y la de necesitar
una dosis cada vez mayor para alcanzar el mismo efecto.
Se modifican por lo tanto las bases neuro-psico-biológicas del cerebro, ya que se altera el
equilibrado y significativo balance de los neurotransmisores en las redes neuronales,
generando por lo tanto alteraciones en el comportamiento, cognoscitivos y fisiológicos por
el consumo repetitivo de sustancias psicoactivas. Perturbando la función cerebral, en áreas
críticas como la motivación, la memoria, el aprendizaje, el juicio y el control del
comportamiento. La adicción es por lo tanto una alteración cerebral que muchas veces no
difiere de otras enfermedades mentales.
Se puede concluir que las adicciones modifican significativamente la funcionalidad
cerebral.

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